En SHAD-NAD nos posicionamos como socialmente responsables, optimizando la gestión de recursos y residuos, reduciendo el impacto ambiental derivado de nuestra actividad y potenciando la innovación y la productividad.
Nuestro compromiso con el medio ambiente queda reflejado con la implantación de un sistema de Gestión Medioambiental, certificado conforme a la norma ISO 14001.
NAD-SHAD también está certificada en calidad con la norma ISO 9001, que garantiza la calidad de los productos y servicios de las empresas y asegura una mejora continua en la organización interna, lo que se repercute en mejores servicios a los clientes.
En nuestra empresa, trabajamos para reducir nuestro impacto ambiental y avanzar hacia un modelo más sostenible y responsable. Estas son algunas de nuestras principales acciones:

Hemos reducido el consumo de electricidad en un 48%, de gas en un 29,4%, de agua en un 50% y de papel en un 29% por unidad producida entre 2022 y 2024.

En 2025, reaprovechamos 603 contenedores, 730 palets de madera y más de 220 toneladas de materiales como hierro, cartón, chatarra, espumas, plástico y aluminio, evitando que terminen en vertederos.

Apostamos por productos de alta calidad y diseño atemporal que prolongan su vida útil.

Apostamos por productos de alta calidad y diseño atemporal que prolongan su vida útil.

Incorporamos cámaras de bicicleta recicladas en la línea REVIVE y RPET (plástico reciclado) en la familia DAILY, además de explorar materiales como cáñamo, piña y caqui.

Diseñamos nuestros productos plásticos con componentes metálicos pensando en su correcta gestión al final de su vida útil. Facilitamos la separación de materiales y priorizamos su valorización, en línea con los principios de la economía circular*.
*Como empresa adherida a Ecoembes, asumimos nuestra responsabilidad en la gestión de los envases que ponemos en el mercado y contribuimos activamente a su reciclaje.
Una vez el producto llega al final de su vida útil, recomendamos que el cliente final deposite los productos o sus componentes en un punto limpio o punto de recogida autorizado, para garantizar el correcto tratamiento y la máxima recuperación de los materiales.